Historia

Nuestra historia se remonta a mediados del año 1994, cuando un día recibimos un llamado de los hermanos Franciscanos explicándonos una peculiar y muy preocupante situación: si bien ellos cuidaban y acogían a los adultos con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), los hijos menores de éstos enfermos estaban quedando desprotegidos.

En esos años, la escasa, incierta y poco confiable información acerca del origen y formas de contagio de la enfermedad hacia que la desconfianza de las personas aumentara. Nadie quería mezclarse con estos enfermos y menos aún juntar a sus hijos con niños que pudiesen tener contacto con enfermos de VIH. El problema recién comenzaba a asomarse y decidimos tomar cartas en el asunto, lo que derivó en el origen de la Fundación Santa Clara

En agosto de 1994, obra que nace bajo el alero de la Congregación Religiosa de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús, con sede en Coquimbo. Gracias a la inspiración de la Madre Gregoria Ciccarelli Salone (fundadora de la Obra), decidimos asumir un papel protagónico para aportar al desarrollo y atención de niños, adolescentes viviendo bajo la condicionante VIH a través de vía vertical (madre a hijo), como así también en la atención de sus familias.

Nuestra historia se remonta a mediados del año 1994, cuando un día recibimos un llamado de los hermanos Franciscanos explicándonos una peculiar y muy preocupante situación: si bien ellos cuidaban y acogían a los adultos con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), los hijos menores de éstos enfermos estaban quedando desprotegidos.

Con esta “nueva” forma de atención, donde se acogía día y noche a los niños que tenían medidas de protección (padres inhabilitados temporalmente por un tribunal para cuidar a los niños), y ante la creciente demanda, la casa de Santa Elvira se hizo chica y hubo que buscar un nuevo hogar.

Es entonces, específicamente el 11 de Agosto cuando la Orden Franciscanas nos facilitó una casa más grande para albergar a los pequeños, ubicada en Nueva Rengifo Nº251 (al lado de la Vega Central), lugar donde hasta ahora funciona el hogar.

Hoy, tanto la demanda como las necesidades siguen creciendo en el hogar, por lo que una vez más nos vemos en la necesidad inminente de tener un nuevo techo, para lo cual estamos juntando todas nuestras energías y recursos.



Twitter